Gestión eficaz del aula virtual

 

La situación actual nos ha empujado a la realización de un experimento inaudito: el tránsito precipitado y no previsto de la enseñanza presencial a la enseñanza on-line de todo el alumnado, desde Educación Infantil hasta Educación Superior, y en muchos países por todo el mundo de manera simultánea.
 
¿Cómo lo podemos hacer? ¿Qué tipo de actividades podemos realizar? ¿Cómo nos relacionaremos con nuestro alumnado y sus familias? ¿Qué recursos usaremos? Preguntas que generan incertidumbre no solo a los docentes que ninguneaban los beneficios  que aporta la tecnología y que ahora se ven desbordados, si no que también a aquellos que llevaban años introduciendo poco a poco la tecnología en el aula. Porque no nos engañemos, si alguien cree que enseñar online es simplemente poner la cámara y contar lo mismo que contabas en clase, o subir una presentación y un documento sin más para después «poner deberes» a los alumnos, se encontrará con un montón de dificultades de aprendizaje de sus alumnos.
 
Porque la enseñanza online es complicada, pero no imposible y requiere del conocimiento de una serie de dificultades para afrontar de la mejor manera posible la solución a esos problemas.
 
El primero de ellos es la alfabetización digital de los profesores, no todos se manejan igual con la tecnología por lo que es muy probable que haya diferentes niveles, por ello, ahora más que nunca es necesaria una cooperación horizontal donde todos trabajemos a la una buscando soluciones y detectando problemas, y facilitando a los docentes que menos habilidad tienen instrumentos que permitan su mejor adaptación a esta nueva situación, y eso requiere el compromiso de todos en una situación que ha supuesto un gran cambio y un aumento de las horas de trabajo.
 
No hay que olvidar que ellos, nuestros alumnos, son los primeros perjudicados y que a pesar de que pensemos que tienen unas grandes competencias digitales, no es del todo así, al menos para aquello que nosotros requerimos como docentes, porque que sepan utilizar Tik-tok o Instagram no quiere decir que sabrán utilizar cualquier otro tipo de herramienta.
 
Además que nos debemos adaptar a la nueva realidad, si antes ya era complicado mantener la atención de nuestros alumnos más allá de los 10 minutos, imaginaros ahora en casa, tras una pantalla y con una distancia incontrolable, ahora la necesidad de metodologías activas alcanza una nueva dimensión haciéndola todavía más necesaria que antes.
 
Sin olvidarnos de una parte muy importante, la evaluación de todo el proceso. Y es que por primera vez en muchos años socialmente no se nos obliga a focalizarlo todo en la calificación, y tenemos la oportunidad de centrarnos en que aprendan más allá de una nota.
 
Ahora tenemos la posibilidad de personalizar la educación restando importancia a la calificación y centrándonos en una evaluación formativa, porque evaluar no es calificar a un alumno, es regular y acompañar su aprendizaje para detectar cuáles son sus necesidades.
 
Para todo ello requerimos de organización, en consecuencia surge la primera necesidad, encontrar una plataforma que gestione el flujo de actividad de una clase virtual, y en nuestro caso es Google Classroom. Nosotros, como Fundación Educativa, hemos tenido la suerte de anticiparnos a esa necesidad y muchos de nuestros centros ya estaban utilizando la herramienta, y otros al menos ya la tenía preparada y ahora solo han tenido que formarse en su uso.
 
Con las clases no presenciales, el diseño de las tareas es clave para la motivación de nuestro alumnado, y no solo para eso sino también para alcanzar esos objetivos que nos hemos marcado, por ello hay que tener una serie de aspectos que son clave a la hora de plantearlas.
 
El primero de ellos es la finalidad de la tarea que deben realizar nuestros alumnos, si ya poco sentido tenía en clase que reprodujeran contenido que nosotros les habíamos explicado, en el aula virtual todavía tiene menos sentido, hay que preparar tareas donde el alumno movilice todo lo que ha aprendido para aplicarlo en otros contextos, de tal manera que no pueda encontrarlo en la red y deba pensar como solucionar esta situación.
 
Otro de los factores clave es el tiempo, menos es más, y son preferibles pequeñas tareas en periodos cortos de tiempo que grandes tareas con mucho tiempo para que lo entreguen. Esto nos permitirá un mayor acompañamiento en su aprendizaje con feedback más constante. 
 
También el diseño atractivo es importante porque genera impacto y ese impacto motiva a nuestros alumnos, y no debemos olvidar que la motivación es una de las claves para el aprendizaje. Con herramientas como Deck.Toys o ClassCraft conseguiremos diseños muy atractivos sin que le dediquemos mucho tiempo a ello.
 
Y finalmente no debemos olvidar la parte más importante de todo el proceso educativo, el crecimiento personal y apoyo que suponemos a nuestros alumnos en momentos difíciles, y este es uno de ellos. La humanización del proceso es tal vez la parte más importante, preguntar ¿cómo estás? ¿cómo lo llevas? o simplemente generar un ambiente de unidad, de clase puede hacer que los alumnos no se sientan tan distantes y alejados de nuestro centro educativo. Y existen herramientas que nos permiten esa intimidad personal o ese lugar de reflexión conjunta con nuestro grupo de alumnos. Y si tuviera que recomendarla esa sin duda sería FlipGrid.
 
 
Miquel Flexas
Col·legi El Temple
 

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