EXTRACTO DE LA CARTA FUNDACIONAL DE LA FUNDACIÓN EDUCATIVA SANTÍSIMA TRINIDAD

 

 

PRESENTACIÓN

 

I. Identificación. La Familia Trinitaria está formada por diferentes instituciones religiosas que tienen en común un mismo carisma basado en la inspiración de San Juan de Mata, fundador de la Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos en el siglo XII. El carisma trinitario brota como un don de Dios para Iglesia y para el mundo, y se explicita en la redención y liberación de cautivos. A lo largo de los siglos, este carisma y su misión liberadora se han ido actualizando, adaptándose a los tiempos y lugares, y prolongándose en la historia, con la riqueza y aportaciones de nuevas fundaciones que la Iglesia ha ido agregando al proyecto original de San Juan de Mata. 

De la gran variedad de obras y apostolados a través de los cuales se ha ido concretando esta misión, surge la tarea educativa como un instrumento privilegiado de liberación. […]

II. Misión compartida. Desde hace más de 30 años, como familia carismática venimos caminando juntos en diferentes áreas de reflexión y vida, de espiritualidad y misión, de pastoral y formación. Al contemplar el camino recorrido en familia, reconocemos que hemos crecido mucho, pero queremos dar un paso más decisivo en misión compartida. […]

 


CAMBIOS QUE EXIGEN UNA NUEVA GESTIÓN

 

III. Estamos en un momento histórico de grandes transformaciones en el mundo, en la Iglesia y en nuestras Instituciones. Los cambios sociales, culturales, políticos y legislativos tienen su doble cara de avance y posibilidades por un lado, y de amenazas y peligros para los objetivos y valores que definen nuestra tarea educativa. El cambio de paradigma, especialmente en el mundo de la educación y la evangelización, exige una constante actualización de nuestros modelos de gestión, para adecuarnos a las nuevas exigencias de nuestro tiempo.

La globalización, la cultura digital, la multiculturalidad, los nuevos sistemas económicos y modelos organizativos, entre otros muchos rasgos actuales, afectan directamente al ámbito educativo, ofreciendo nuevas posibilidades que requieren respuestas nuevas. […]

 

DESARROLLO DEL CARISMA TRINITARIO: AFIRMAR UN ESTILO  EDUCATIVO 

 

IV. […] El Carisma trinitario es dinámico y desarrolla su potencial, avanzando hacia un sentido más abierto, expansivo, de unidad en la diversidad, y comunión. La apertura, la amplitud de miras, la capacidad de descubrir lo auténtico en la novedad, de dar respuestas y ofrecer alternativas ante situaciones límites, son aspectos que lo configuran, definen a nuestras instituciones históricamente, y declaran nuestro estilo educativo y su actualidad. 

La Fundación que ahora constituye la Familia Trinitaria, quiere aportar a la sociedad actual y a la futura una estructura educativa abierta, no discriminatoria, que favorezca el acceso a la educación, a la cultura y a la formación a todos los niños y jóvenes, en especial a los que socialmente son más desfavorecidos, desde el respeto a la persona, y a toda persona, con una opción firme por dar una educación de calidad a quienes menos posibilidades tienen. La pedagogía trinitaria pone el acento en el amor y cuidado de los niños y jóvenes, promoviendo en todos los ámbitos su formación y confiando en sus posibilidades, cualesquiera que sean sus condiciones y circunstancias.

[…] Desde este convencimiento, la tarea educativa descubre las posibilidades inéditas en cada persona, forma a personas libres, con criterio propio, que apuestan por romper estructuras limitadoras y se implican en la transformación personal y de la sociedad; personas educadas en la pluralidad y el respeto, aceptando lo diverso como oportunidad para el propio crecimiento y para el desarrollo de nuestro mundo.

 

TITULARIDAD DE FAMILIA: APERTURA Y CRECIMIENTO

 

V. […] Hoy, en sintonía con el momento presente, la educación trinitaria pretende educar desde comunidades que aprenden en familia, formando personas de encuentro para convivir en sociedades plurales, interculturales, inclusivas y solidarias. 

El sentido de familia, la comunión, la igualdad en la diferencia, y el amor circular, rasgos del carisma trinitario que compartimos las entidades fundadoras, se hacen visibles en la creación de la Fundación Educativa Santísima Trinidad (FEST) y se concretan en el estilo trinitario que impregna el modelo educativo que ofrecemos.