Juntos somos invencibles
Cuando nos unimos nos convertimos en personas poderosas, fuertes, valientes, y también nos volvemos más sensibles a lo que pasa alrededor, somos más cercanas, más solidarias: somos nuestra mejor versión.
A veces sentimos que solos no podemos, pero a continuación descubrimos que juntos podemos conseguir lo que nos propongamos, podemos alcanzar nuestros sueños y enfrentarnos a cualquier reto.
Dios nos conoce, sabe que cada persona es única y qué es lo que la hace especial. Por eso nos invita a poner a disposición de la gente todas nuestras capacidades, Él cuenta con cada uno de nosotros para hacer de este mundo un lugar mejor. Escuchemos esa voz interior que nos habla de quiénes somos, a qué estamos llamados y nos recuerda que cuando nos unimos a los demás, somos imbatibles.
Con el apoyo de los demás, a su lado, es cuando realmente sumamos. Todos los obstáculos se vuelven pequeños si nos unimos y logramos que nuestra fuerza se multiplique. Juntos podemos cambiar el mundo. El amor se transforma en una energía poderosa que nos vuelve capaces de afrontar los desafíos y nos hace invencibles.